Mientras miro fijamente hacia la nada, pienso en mi vida, en mí y en todo lo que me ha tocado vivir este último tiempo, en todas las decepciones, los abusos de confianza, las lágrimas. Recuerdo que siempre he intentado ir por la vida de una manera correcta, evitando dañar innecesariamente a los demás, creyendo firmemente en el karma, aplicando al pie de la letra la máxima "no hagas a otros lo que no te gustaría que te hicieran a ti"...ahora pienso, para qué? Ha servido de algo más que para ser una y otra vez la víctima del melodrama, la tonta de la que todos se aprovechan, la mina de la "transición", la buena que siempre termina con el corazón roto? Porqué pienso en los otros si nadie piensa en mí? Porque tengo consideración y respeto si nadie me considera ni respeta? Todo el mundo, con su puto individualismo, pensando sólo en sí y el mundo gira en torno a pura mierda, sin pensar en los demás por ni siquiera un segundo, sin hacer un pequeño esfuerzo por hacer las cosas de una forma un poco menos dolorosas.
A veces quiero cambiar mi rol, ser la villana glamourosa, con una boa de plumas negras alrededor del cuello, y un cigarrillo con boquilla, mientras maquino en mi cruel cabeza las más tormentosas venganzas contra todo aquel que se interponga entre mi y lo que quiero obtener, emitiendo la más cruda carcajada al ver como mi venganza se va materializando, tan dulce, tan maravillosa y cruel. Pero luego reacciono y vuelvo a ser yo, tan susceptible a que me dañen y me rompan el corazón...una vez más.