Hoy no quiero acordarme de ti ni partirme la cabeza pensando en porqué no me has llamado. Tampoco quiero estudiar para el examen que viene, pintarme las uñas, seducirte, analizar con qué puedo combinar la nueva chaqueta blanca que me compré, saber de ejercicios para reducir la cintura, escuchar dramas ajenos (tampoco propios), hoy no quiero carretear, ni estar en un lugar con mucha gente, no quiero preguntarme qué me pasa ni porqué estoy así. No quiero saber de hombres, ni leer el diario o ver las noticias. Por hoy no me interesa la eliminación de Argentina del mundial ni lo que Mauricio Bustamante publique en su twitter. Me rehúso a organizar algo para mi cumpleaños, a llamarte por teléfono y a odiar a ricitos de oro. Me niego rotundamente a saber qué pasa con el dólar, el IPC y el combustible.
Hoy solo quiero no pensar, no sentir, no sufrir.
Hoy seré feliz si logro calentar mis pies fríos y ver Melrose Place comiendo un chocolate.
