Ante esa realidad creo que hay 3 actitudes que el resto de la sociedad, que si ha tenido oportunidades (o por lo menos, más oportunidades de las que tienen los pobladores de un campamento), pueden tomar:
- La primera es una inactividad absoluta, una indiferencia absoluta, es hacer la "vista gorda", pensar que esa realidad que en nuestro país es tan latente, no existe, tapar el sol con un dedo, quedarse con la imagen de país moderno, estable, con una buena economía dentro de latinoamerica, con lindos paisajes, ideales atracciones turísticas para los extranjeros, etc. y algunos que si alguna noción tienen de la existencia de la pobreza, siguen sin hacer nada, como esperando un "milagro".
- La segunda es criticar. Criticar al gobierno, criticar a los partidos políticos, criticar a las autoridades, criticar a la iglesia, criticar al sistema económico, criticar a las instituciones, fundaciones y demases, criticar a los mismos pobres (esta creo que es la crítica más injusta, el creer que los pobres son pobres por el simple hecho de que quieren serlo, de que son flojos, de que les gusta que les den todo y no hacer nada, pero en verdad no sé que aspiraciones de vida se le puede pedir a una persona que ha vivido todo el tiempo en la miseria, que sólo ha visto violencia, alcoholismo, hambre y pobreza, que no conoce otra realidad, que cada vez que ha querido salir adelante se le ha dado con la puerta en las narices por que no tiene educación, por que no está capacitado, porque no sabe leer, por que le faltan dientes, porque tiene antecedentes penales. Yo creo que no es que a los pobres "les guste" serlo, sólo que no tienen, o tienen muy pocas posibilidades de poder dejar de serlo.
- La tercera actitud, es hacer algo. Y esta es la que elegí yo. Trabajar por cambiar una realidad que me da verguenza, que me preocupa,que me indigna. Aportar con un granito de arena, tratar de que quienes no han tenido las oportunidades que tuve yo, las tengan. Y eso NO ES PATERNALISMO. No es darle a la gente las cosas materiales que les faltan. No es dar limosna. No es "yo rico, te doy lo que me sobra a ti pobre". Eso no es aportar, eso es acrecentar esa idea del pobre flojo que espera que todo se lo den. Lo que nosotros hacemos es "EDUCAR", es "HABILITAR SOCIALMENTE", es hacerle creer a esa gente que además de pobres son personas, que tienen derechos, que tienen capacidades y entregarles las herramientas para que las usen en su beneficio, es crear oportunidades, es ayudar a construir sueños y lograrlos.
En ningún caso mi intención con esto es convencer a las personas que han optado por las opciones 1 y 2 que quienes adoptamos la tercera tenemos la razón, es la más moralmente correcta, es más, ni siquiera intento hacer que cambien de opinión. Porque a ellos no les interesa que yo los convensa. Y por que A MÍ no me interesa convencer a nadie. Por que YO estoy convencida, porque yo creo en mi trabajo y en el de los que también creen, por que yo creo en la gente, por que yo creo en que la pobreza es superable, porque creo en que las declaraciones de la Constitución respecto de la "dignidad como un valor inherente al ser humano" algún día dejará de ser mera poesía, porque creo en mis sueños, porque tengo ideales, porque quiero que mis hijos y mis nietos tengan las mismas oportunidades que los hijos y los nietos de otros, porque quiero un Chile en colores, porque creo en un 2010 sin campamentos, y con eso me basta.
Para mí, es suficiente para seguir trabajando.