30 de noviembre de 2008

Había una vez


Una Princesita que pensaba, sentía, hablaba, soñaba, fue educada, actuaba y vivía como tal.

Para que te hagas una idea de cómo vive una Princesita puedo contarte que ellas tienen el deber de ser femeninas, suaves, delicadas, no hablar muy alto, ojalá casi un susurro, jamás garabatos ni groserías ¡sería espantoso!, obediente a los designios de su Padre Rey, él siempre sabe lo que es mejor para ella y para su futuro. Deben soñar con el Príncipe Azul, que llegua a buscarlas en un caballo blanco, y las lleve a vivir a su Castillo Encantado. Las princesitas sólo hacen el amor, jamás tienen sexo. No deben tener malas costumbres, no deben fumar, ni beber, ni drogarse. Sus aspiraciones en la vida deben ser tener hijos, ser una madre perfecta y una esposa dedicada.


Pero algo salió mal.
Pasó lo inesperado.

La Princesita tuvo que enfrentarse al mundo real.


Y fue así como dejó de ser Princesita y se convirtió en una Mujer "Moderna". Hoy piensa, siente, habla, sueña, actúa y vive como tal.

Para que te hagas una idea de como vive una Mujer Moderna puedo contarte que deben ser de carácter fuerte, para soportar todas las situaciones en que el resto de la sociedad tiene la necesidad de hacerlas sentir inferiores, debe hablar con un tono firme, decidido, pueden decir garabatos y groserías, sobretodo si algún hombre se los merece, le da lo mismo lo que diga su padre, él ya vivió, ahora que la deje a ella vivir su vida, ya no sueña con un príncipe azul, sale a buscarlo. Lo saca a bailar, lo llama por teléfono, lo invita a salir. No le interesa que la lleve a un Castillo encantado. No quiere que él monte en un caballo, pero sí en un moderno auto y caro. Las Mujeres Modernas ya casi no hacen el Amor, sólo tienen sexo, casual, esporádico, sin compromisos ni enamoramientos, eso está prohibido, ¡es signo de debilidad!. Deben fumar cigarrillos y beber alcohol. Los mejores lugares para hacerlo son los happy hours, acompañadas de otras mujeres modernas como ellas. Deben drogarse, y bailar electrónica. Las mujeres modernas no deben soñar con tener hijos. Jamás!, qué pérdida de independencia. Menos casarse. A lo más convivir. Ellas deben tener su propio departamento, su propio auto, sus propias cosas.



Hoy la ex Princesita, actual Mujer Moderna, no se arrepiente del cambio. Ya no necesita soñar.

No lo necesita porque el tiempo que antes perdía en hacerlo ahora lo ocupa en vivir.