No me interesa llenar este espacio con versos rebuscados que no dicen nada,
sólo anhelo articular de a poco lo que siento, lo que espero decirte algún día mientras te encuentro y me encuentro en la profundidad de tus ojos, que me hablan de amor, de ese cúmulo de sentimientos y de emociones que encumbran mariposas en la panza, dejando atrás siniestras tentaciones, macabros miedos, dolorosos rencores y orgullos destrozados, los que veo ahogarse en la furia de un mar de ilusiones. Ilusiones que se transforman en risas, en besos, en abrazos, en caricias, en sueños, en eternas tardes de palabras y silencios, en infinitas noches sonámbulas, en roces, en suspiros, en preguntas sin respuestas y en respuestas sin preguntas.
Ilusiones que esperan ser parte de un final feliz.