13 de septiembre de 2009

Escuchar. Escuchar a quienes no te escuchan y a los que si lo hacen. Escuchar penas de amor y amor alegre, escuchar lamentos, goces, historias increíbles. Escuchar a quienes nadie escucha y piden a gritos que alguien lo haga. Escuchar con los ojos, con las manos, con el corazón. Escuchar a los que no dicen nada, a los que lo dicen todo, a aquellos que susurran y a los que gritan. Escuchar las quejas, los sueños, las frustraciones, los suspiros, las lágrimas, los gestos, las risas, pero sobretodo, escuchar los silencios.