17 de marzo de 2009

d e L i r i o s a l a d e r i v a

No sé porque a veces siento la necesidad de escribir, no sé si lo hago bien o mal, pero lo siento, claramente no soy una poetisa a lo Alfonsina o Gabriela Mistral, pero prefiero no serlo, me gusta más desvariar, delirar, escribir sin sentidos, debe ser porque siempre he admirado a Cortázar, y su forma y su fondo están siempre presentes en mí. Y camino por las calles ausente, y me abstraigo del mundo, del ruido del transporte público y el tráfico y el smog, y los escolares y los ciclistas, y los punkies del forestal con el "flaquita, una monea", mientras la música fluye de los audifonos a mis oídos. Y camino por Santiago, sin rumbo, tal cual Maga, Córtazar otra vez. Amarillo. Ese es el color de la Maga en mi mente. Flores amarillas, las margaritas pueden ser amarillas o necesariamente tienen que ser blancas? Me da lo mismo, Yo quiero margaritas amarillas. . . te quiero mucho, poquito, nada, nada, poquito, mucho. Definitivamente escribo sin sentidos.