Y no parar de viajar del invierno al verano, de Madrid a New York, del abrazo al olvido, dejarte entre tinieblas escuchando un ruido de tacones lejanos...
18 de marzo de 2009
t h e E n d
Libertad. Perfección. Perfecto. Perfecto. Como un vuelo constante y eterno que desconoce la palabra FIN. O que la conoce tan bien que ya no le teme.