21 de noviembre de 2009

eL karma vaLe hongo!

Mientras miro fijamente hacia la nada, pienso en mi vida, en mí y en todo lo que me ha tocado vivir este último tiempo, en todas las decepciones, los abusos de confianza, las lágrimas. Recuerdo que siempre he intentado ir por la vida de una manera correcta, evitando dañar innecesariamente a los demás, creyendo firmemente en el karma, aplicando al pie de la letra la máxima "no hagas a otros lo que no te gustaría que te hicieran a ti"...ahora pienso, para qué? Ha servido de algo más que para ser una y otra vez la víctima del melodrama, la tonta de la que todos se aprovechan, la mina de la "transición", la buena que siempre termina con el corazón roto? Porqué pienso en los otros si nadie piensa en mí? Porque tengo consideración y respeto si nadie me considera ni respeta? Todo el mundo, con su puto individualismo, pensando sólo en sí y el mundo gira en torno a pura mierda, sin pensar en los demás por ni siquiera un segundo, sin hacer un pequeño esfuerzo por hacer las cosas de una forma un poco menos dolorosas.
A veces quiero cambiar mi rol, ser la villana glamourosa, con una boa de plumas negras alrededor del cuello, y un cigarrillo con boquilla, mientras maquino en mi cruel cabeza las más tormentosas venganzas contra todo aquel que se interponga entre mi y lo que quiero obtener, emitiendo la más cruda carcajada al ver como mi venganza se va materializando, tan dulce, tan maravillosa y cruel. Pero luego reacciono y vuelvo a ser yo, tan susceptible a que me dañen y me rompan el corazón...una vez más.


22 de octubre de 2009

Y

entre cigarillo y cigarrillo, divago por mi interior, por lo que soy, por lo que fui, por lo que pienso, por lo que estoy pasando y por lo que siento o ¿lo que no siento? No siento...darme cuenta de que no siento lo que se supone que debería sentir fue como una mano helada recorriendo mi espalda. Vuelvo a analizar la situación, lo que vivimos, lo que alguna vez te dije, lo que alguna vez sentí...y que ahora efectivamente no siento.
Otro cigarro con la mirada perdida, fija en un punto que no sé lo que es y que no me interesa averiguar, florecen las dudas y las preguntas...¿desde cuando dejé de sentir?, tengo la sensación de que viene de hace mucho, ni siquiera soy capaz de recordar cuándo fue la última vez que tuve la sensación de quererte, fue antes de que te fueras, eso si lo tengo claro. Quizás no debería escribirlo, lo más probable es que nunca lo leas, que te enteres, pero tenia que ser sincera, conmigo, contigo no lo he sido y ya no vale la pena hacer nada respecto de eso.

18 de octubre de 2009

Por culpa de mi debilidad, por dejarme arrastrar a veces por lo que aborrezco, por lo que me parece despreciable, por la cobardía, por ese afán de buscar situaciones riesgosas, por sumergirme en ese mundo de oscuros sentimientos, de siniestros objetivos, hoy estoy en ese punto en el que nunca quise estar.
Bajo la mirada de reproche de los demás, de los que ahora se creen mejores que yo, de los que no se venden, de los que poco me interesan y de los que me interesan un poco más, pero sobretodo y para peor (o para mejor?) es que estoy bajo la mirada de mis propios ojos, que observan decepcionados el espectáculo.
Así una vez más todo desaparece, sólo quedamos la culpa y yo. Esa culpa que no me abandona, que ha decidido quedarse en lo más profundo, clavada en mi pecho. Y trato, intento una y otra vez expulsarla respirando profundo, pero nunca será suficiente para que me deje.
La confusión me golpea, me angustia, me ahoga
qué es lo mejor?
qué es lo peor?
piensa, piensa, pienso...
proceso, pregunto, respondo, olvido
vuelvo al mismo punto, a la nada.
Desaparezco,
aunque me puedas ver, (¿puedes verme?)
acurrucada sobre un sillón amarillo,
frente a un espejo que me muestra lo que no quiero ver,
como si el sillón amarillo fuera un muro donde no me alcanza la música,
no me alcanzan tus reproches ni los de los demás,
sólo me alcanza mi culpa que está acurrucada junto a mí, sobre mí, dentro de mí, mis propios reproches y el humo de los cigarros que voy consumiendo, que me envuelven en su humo fétido, asfixiante y denso que representa tan bien lo que siento.
Desaparezco, aunque puedas ver esa imagen.
Desaparezco entre silencios, entre luces ténues, entre poémas de Pizarnik,
entre cigarros y pastillas que pareciera que no hacen efecto, o quizás si.
Desaparezco.

15 de octubre de 2009

recuérdame

Recuérdame. Es lo único que te pido.
Recuerdame con las fLores amarillas, con el viento, con el mar, con la luna, con los niños pequeños, esos que me hacen poner una sonrisa idiota, con los algodones de ázucar, las manzanas confitadas, los helados y todas las comidas felices, con las injusticias que me hierven la sangre, con las nubes, con las caminatas eternas y sin rumbo por calles de santiago, en las noches de insomnio y en tus sueños más profundos, no dejes de pensar en mí cuando sientas una causa perdida, una minoría desvalida, el derecho penal, la cárcel y los gendarmes. Escucha mi risa, aunque no la vuelvas a escuchar, en cada situación en la que estallaría a carcajadas, como si estuviera ahí, cuando escuches mi música, con los pantalones hippientos, con las jirafas, los aros y los colores. Tráeme a tu presente cuando veas a alguien llorando en calle, cuando comas papas fritas con mostaza y en los silencios, los más densos, los más incómodos, los más profundos, los más íntimos silencios. Recuérdame, por siempre, sobre todo con la Magia.

6 de octubre de 2009

círcuLo

Y empieza otro día, con esa angustia entre mis dedos, debajo de mis ojos, sobre mi boca, mezclada con mi sangre, con mis lágrimas y mi risa, con mi voz y con mis silencios. Esa angustia que me inquieta tanto. Y vuelven esas ganas de no tener ganas, rogando que el cuerpo se vuelva arena, insignificante arena que el viento disperce lejos.
Pero algo pasa, la música me alcanza, me conmueve, llena mis sentidos, me lleve a donde no estoy, donde no soy capáz de llegar, de donde me han echado. El frenesí me envuelve, las ganas me invaden.
El tiempo devuelve todo y todo dura poco, vuelven las ganas de nada.
Es así, la vida es un círculo, todo tiene un principio y un fin.




3 de octubre de 2009

¿Qué más queda cuando uno hizo lo (im)posible y aún así las cosas no salen bien?
Es esa la sensación amarga que me queda, no lloro por pena, no lloro por ti ni por mí ni por lo que fuimos y ya no seremos, las lágrimas que caen son de frustración, de haberlo dado todo y que eso haya quedado en nada, de saber que ya no depende de mi, y aunque hubiera esperado que no se acabaran aquí los paseos bajo la lluvia, las películas no vistas, los mc flurry, las siestas no dormidas y todo lo demás, también pienso que fue lo mejor, porque a pesar de quererte, me quiero mucho más a mí.
Ahora me siento tranquila, ya no tengo que hacer malabares para afirmar un puente que colgaba del otro lado. Ya no vivo con miedo de que todo se derrumbara. Solté mi lado y no quisiste o no pudiste sostenerlo.

Todo lo que queda es cerrar los ojos, respirar profundo, tragar saliva, apretar la guata, hacer de tripas corazón, enrrollar los dedos de los pies, dar un paso a lado y seguir.

Una vez más...

1 de octubre de 2009

con él o sin él

Cuando comenzé a correr, dudé, no sabía bien si era para avanzar o huir...de él o con él...nunca nadie supo, nunca nadie me dijo y aunque todos me veían huir sola, sabían que arrancaba con él, pero sin él...

Cuando comenzé a llorar, no estaba segura...no tenía claro si era de pena o alegría, quizás era un poco de ambas, aunque en el fondo yo y todos, teníamos la certeza que era de pena, por haber llegado con él...cuando él se había quedado al otro lado...








27 de septiembre de 2009

.

Frustración, rabia, pena, impotencia...todo contenido, aturdido debajo de la piel, dentro de los huesos, consumiendo mi ser y tambien lentamente a esas esperanzas apaleadas por todo esto, por la puta vida, por el puto pasado, por el puto presente y por lo que tendré que afrontar en el puto futuro, que se ve opaco, entre los escombros que quedaron luego del remezón. Y esa espina que clava fuerte dentro de mí, que me impide respirar cuando más estoy necesitando una bocanada de aire fresco que se lleve todo esto, que me renueve.

Pasa el tiempo y se siente como antes, como un leve recuerdo, casi inexistente, como una pesadilla...hasta que vuelve el temporal, mi corazón, que no existe, vuelve a sufrir espasmos, vuelve a sentir esa necesidad de escupir toda esta mierda, esa necesidad que se traduce en lágrimas... las más amargas, las que duelen en la garganta, en los ojos, en el alma, esas que pocos entienden, que pocos comparten, que nadie más siente, que nadie será capaz de consolar.

Quizás pase el tiempo necesario y los personajes de esta historia sean felices para siempre como sucede en los inverosímiles finales tan poco naturales y reales de los cuentos de hadas.
Tal vez, las vueltas de la vida, las conexiones del universo, la posición de los astros, el destino, nosotros mismos o el azar, nos conduzcan a un enfrentamiento inesperado, menos maqueteado, sobreactuado y más real que las novelas rosas.

Mientras tanto, yo respiro y contengo...



25 de septiembre de 2009

y voLar ...

Hoy que miro al cielo con esas ganas...
esas que solo entienden quienes las han sentido también,
esas ganas de pertenecer ahí,
donde nada ni nadie puede detenerte,
donde la frescura del aire te envuelve,
y el peso del cuerpo inerte está de más,
y sobra la piel,
esas ganas de flotar,
de volar, de respirar profundo...
en paz.
Esas ganas de un abrazo protector, silencioso,
de que respondas sin necesidad de que pregunte,
de que me guies cuando estoy perdida,
pero con amor,
no con palabras duras que no me ayudan más que a odiarte a ratos...
sobretodo esas ganas de tener alas,
de escapar...
de mirarte desde lejos
y notar que tu también me observas.

Paz,
eso necesito,
paz,
ahora que todo se derrumba,
pero que intento mantener lo que me importa en pie,
mientras me desarmo por dentro también,
ahora que en mi cerebro
se clavan como estacas tormentos,
culpas,
ideas maquiavélicas...
es ahí cuando necesito paz,
mirar la vida y a mí misma desde las alturas,
y todo se ve lejano y pequeño,
casi insignificante,
y aparece esa brisa que me hace respirar,
que llena de calma y tranquilidad,
de nuevas espectativas,
que da fuerzas para seguir...
ese respiro que de a poco
está comenzando.




13 de septiembre de 2009

Eres un niño que a ratos juega a ser hombre y a la vez eres un hombre que se comporta como un niño, que huye de todo, de las responsabilidades, del amor, de la paz, de mí. Estás tan a la deriva, sin saber cuál es el siguiente paso que debes dar, perdido entre películas, cigarrillos y poemas, uno que otro copete, tantas mujeres y ninguna, tantos amigos y ninguno, tantos besos vacíos, días de libertad, noches de locura y de la muerte, sobretodo de la muerte, pero en el fondo tu y yo sabemos que eso que te rodea no te alcanza, no te toca ni te inmuta y estás solo, solo contigo, que te abandonas a ti mismo, que te escondes, que te mientes, que no te permites ser tu, que te escapas de ti y es tan triste.

Solo quiero que sepas que cuentas conmigo.