Y no parar de viajar del invierno al verano, de Madrid a New York, del abrazo al olvido, dejarte entre tinieblas escuchando un ruido de tacones lejanos...
27 de enero de 2009
C í r c u l o
él avanzaba con grandes zancadas por la avenida. La avenida...con esa fachada romántica que le entregaban sus árboles. Los árboles...testigos silenciosos de los últimos 4 años de su vida. Su vida...¿qué sentido tendría ahora?, basta de filosofía!, Filosofía...Sofía...Sofía se llamaba ella...ella ya no lo amaba...tampoco se amaba él...él avanzaba a grandes zancadas por la avenida.