30 de enero de 2009

L i b e r t a d

"Una teoría al infinito de pobres diablos repitiendo una figura sin saberlo, convencido de su libertad y su albedrío."

Julio Cortazar / Una Flor Amarilla

Libertad de Expresión, Libertad Religiosa, Libertad de Movimiento, Libre Mercado, Libertad de Pensamiento, Amor Libre, blah, blah, blah...

Tú que te crees tan libre, tan independiente, tan desenvuelto y emancipado, que vas de aquí para allá sin preocuparte por nada, exonerado de dar explicaciones, que dices lo que quieres sin tampujos ni filtros, que corres y saltas, y te lanzas y vuelas, y das vueltas y te deslizas, que piensas y escribes lo que te place, que no te amarras ni te comprometes más que contigo mismo, más que con tu anhelada < libertad > , tu que no te entregas ni te consagras a nadie, precisamente Tú, no eres <libre>.
Irónicamente, eres el más triste esclavo de ti mismo, de tu pasado, de lo que decidiste como destino, de la soledad. Vives atado a tus miedos, encadenado al recelo y a la desconfianza, pero lo disfrazas, lo ocultas y buscas convencerte de que eso es <libertad>.
Estás inmovilizado, engrillado al tabaco, a las drogas, al alcohol, al sexo, a los más viles excesos.
Cada vez que logras zafarte de tus ataduras, que por fin eres <libre>, que empiezas a sentir, a entregar, retornas amedrentado a tu trinchera de la más agobiante miseria, la que tildas con tanto orgullo de <independencia>.
Me das risa y pena, paradójicamente eres el más desventurado siervo de tu <libertad>.