20 de julio de 2009

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No hay una sensación que odie más que la inseguridad, notar como la angustia me invade, saber que me bloqueo, que dude de todo, de ti, de mi, de esto, de lo que viene. Esa sensación de estar parada en medio de la nada, sin saber si avanzar, si retroceder, si aguantar un poco más porque quizás todo cambie, por que quizás vale la pena...
Sentir que camino sobre la cuerda floja, que cualquier paso en falso me hará caer. Aunque quizás es mejor caer y terminar con todo... y respirar tranquila y llorar un rato para luego dar vuelta la hoja, empezando un nuevo día sintiéndome libre y segura, sabiendo que ya pasó, que ya no estás, pero que puedo dormir sin cuestionarme que estoy haciendo mal, sabiendo que ya no queda nada por esperar, pero tampoco por hacer. Que fue lo que fue, que no queda más.

Estoy cansada. Estoy confundida. De un tiempo a esta parte ya ni siquiera sé porqué sigo aquí, contigo o sin ti. Ya no sé lo que siento, lo que espero, lo que quiero y lo que no. Ya no sé que es lo que acepto por que quiero, qué es lo que cedo, qué es lo que está en juego...

Sé que doy mucho, que puedo darlo todo.
Sé que no te exijo mucho.
Sé que no recibo lo suficiente.
Sé que no me gusta estar así.

Sé como terminar con esto...

4 de julio de 2009

H o y E s U n o D e E s o s D í a s

En que odio a todo el mundo, en que me ponen de mal humor los niños malcriados que gritan por la calle, los enamorados, los viejitos que caminan lento...
Es de esos días en que la dulzura es reemplazada por la amagura y las sonrisas por mi gélido rostro inmutable.
Días como este, en que disparo una frase hiriente tras otra y abro mil y una vez el refrigerador sin encontrar nada que se me antoje.
Esos días en que quiero tirarme en la cama mirando el techo, sin ganas de nada, sin ganas de nadie, sin ganas de mi. De esos días en que no quiero verme al espejo, no quiero escuchar mi voz, no quiero ser yo. Días en que me arrepiento de ser como soy, en que me siento tonta e ilusa. Días en que siento que solo pierdo el tiempo y que nada tiene sentido, días que tienen como banda sonora las canciones más tristes.

Pero sobretodo, hoy es uno de esos días en que no te quiero, en que me haces falta, en que te odio, en que te extraño, en que deberías estar aqui, en que decido dejarte, en que no quiero que me encuentres, en que te engañaría con cualquiera y en los que daría todo porque con un solo abrazo me hicieras olvidar que días, como el de hoy, existen.

13 de junio de 2009

M a G i a

Yo creo en la magia. Vivo de la magia. La descubro todos los días en las pequeñas cosas que me rodean, en esas cosas en que nadie repara por ir corriendo, atropellando a todos los que se cruzan en su camino, pasando por encima de los demás, odiando su mundo tan lleno de autos caros, celulares que son computadores, mp4, televisores, lavadoras refrigeradores y que además planchan tu ropa todo en uno (y creen que eso es magia!), un mundo rebalsado de reuniones, cigarrillos, de apariencias, tarjetas de crédito con muchas cuotas sin pagar e intereses por las nubes, de la ilusión de que son padres ejemplares por tener a sus hijos en colegios caros y con todos los juguetes que podrían imaginar, pero sin nada de cariño ni tiempo, en eso se les va la vida, sin fijarse en lo que realmente importa, sin tomarse un segundo para mirar a la persona que va al lado, a los perros callejeros jugando, a una flor en medio del gris pavimento. Sin reencantarse del amor con los adolescentes que caminan de la mano soñando un futuro juntos como alguna vez lo soñaron con sus mujeres a las que no les dirigen la palabra, ni les desean buenas noches antes de apagar la luz. Sin disfrutar de la vida que inunda los ojos de los niños. Sin la intención de provocar un cambio en otro tan invadido por la apatía como ellos con una sonrisa, con un buenos días, con un muchas gracias.
Para mi esa gente está muerta en vida.
Yo quiero ser mágica, regalando sonrisas e ilusiones, por eso ocupo mi tiempo en recoger hojas de los árboles, en caminar por el forestal a pata pelá, en sacar fotos de cosas que nadie ve. Por eso dedico mi vida a salvar causas perdidas, a trabajar en campamentos, en investigar sobre condiciones carcelarias, en preocuparme por temas que muchos consideran que son tarea del gobierno, porque estoy convencida de que incluso en la marginalidad hay magia, porque disfruto del encanto de los deditos con tierra en mi ropa.
Por eso estoy contigo. Porque la magia inunda también tu forma de vivir, de mirar y de sentir. Porque haces de tu sonrisa tu estandarte, porque regalas entusiasmo, esperanza y alegría.
Porque juntos desentonamos del resto del mundo y eso me hace feliz, eso es magia.

10 de junio de 2009

Tu fascinación es una duda: radica en una interrogante, en una búsqueda, en observar y en oír lo que no tengo que decir, lo que no digo.
(Al silencio le atrae el ruido entrecortado, perdido.)

Aún cuando crees que me conoces como nadie, aún cuando lo creo también.
Porque esto que no sé nombrar es algo único, momentáneo y absoluto.
Como tu.
Como yo.

Te gustan mis palabras inventadas y las miradas que transformo.
Por eso me miras y me escuchas, para ayudarte a ti mismo, para terminar con la incertidumbre que te provoco.

8 de junio de 2009

e n s í n t e s i s

Desde hace 5 años que te conozco, hace 3 meses que te encontré, ha pasado un día sin verte, has invadido mi pensamiento 5 veces las últimas horas, quiero darte mil besos y abrazarte 500 veces más. Se han multiplicado las sonrisas y he restado miedos. Te odio cada vez que me dices "te estimo" pero te quiero tanto que los te quiero no alcanzan. He caminado decenas de calles de tu mano y cada rincón de esta ciudad se vuelve mucho más ameno cuando la recorres conmigo, hemos visto cero obras de teatro de las que hemos planeado ver y no hemos tenido más suerte con las películas. Hay 2 canciones que inevitablemente me recuerdan a ti, crece mi interés por el fútbol y la cantidad de helados que consumimos cuando hace frio. Me conoces un 100% y cada día sé más de saber. Tienes un codo de menos pero un corazón de más, también puedo decir que existe un déficit de tristezas y superávit de caricias.
A todo esto hay que agregarle mis infinitas ganas de estar contigo.

6 de junio de 2009

Siempre he odiado a esa gente extremista, que opta por una posición y se sesga, que es incapaz de analizar críticamente, que pierde todo tipo de racionalidad y sobretodo que se vuelve intolerante con los que no se sienten partícipes de su opción...por eso no me gusta la política, la religión y odio a los periodistas, porque pretenden crear dogmas con verdades que no son absolutas más que para los que comparten esa ideología. Aristóteles decía que la perfección está en el punto medio...siempre he tratado de vivir así, he hecho de la empatía y de la tolerancia una forma de vivir, siempre he tratado de mirar las cosas desde varias perspectivas para poder tomar así las mejores decisiones...por eso la Biqui me dice que debería ser mediadora...quizás nací para ser Jueza de Paz, o algo por el estilo...
Odio irme a los extremos, y eso es lo que me está pasando ahora. De un terror que me paralizaba, de estar metida en una trinchera con armadura y un arsenal de armas para que nadie me hiriera pasé a ser vulnerable, a querer sin límites, a no medir los riesgos de lo que estoy viviendo. Así, hice precisamente lo que mi padre me advierte no hacer (enamorate con la cabeza, no con el corazón), y tiré toda la carne a la parrilla, all in, sin dudas, sin preguntas, sin cuestionamientos, así sin más. Pero pequeñas actitudes que pueden parecerte insignificantes para mi son grandes gestos que reviven viejos temores, que remueven entre los escombros cosas que me parece que ya viví, que abren viejas heridas que pensaba cicatrizadas, que hacen que me sienta una ilusa con ganas de salir corriendo antes que sea demasiado tarde.
Solo quiero pedirte una cosa, y creo que me lo merezco...
No hagas que vuelva a atrás.

29 de abril de 2009

g o o d b y e !

Esta es la última vez que pienso en ti, que te nombro, que siento algo, esta es la última vez antes de sacarte de mi vida para siempre, de dejarte ir, de dejarme ir, de liberarme de todo lo que implica tu presencia, de las lágrimas, del odio, del rencor, del amor que un día te tuve. Ya no quiero cargar conmigo los miedos que dejaste, las marcas y cicatricez, hoy te elimino de mi presente, no me interesa ser la ex buena onda, ni saber cómo estás, ni contarte como estoy, ni que me atormentes haciendome recordar lo felices que fuimos. Porque fuimos, las cosas ya pasaron, el daño ya se hizo, ya lloré lo suficiente, ya me cuestioné todo lo que viví. Ahora necesito continuar mirando al futuro, sin que tu presencia me haga aislarme del mundo, me impida querer y que me quieran, me paralice de miedo.
Ya no estás aquí. Y no seré yo la que te traiga de vuelta.
Se acaba ese afán autodestructivo de invocarte, de recordarte, de traerte de vuelta en los momentos en que me sentía capaz de volver a empezar, de amar a otro.
Hoy se acaba todo con esta especie de ceremonia expiatoria.
Hoy lo tengo a él, que llena mi vida de sonrisas y colores, que hace florecer sensaciones dulces, que se merece lo mejor de mi, y eso estoy dispuesta a dar, porque no quiero perderlo por temores ni fantasmas del pasado.

Es justo para mi y para él.
Es la única manera de hacer que te vayas antes de empezar a amar a otro hombre, la única manera de que pases al otro lado de la puerta y nos dejes a los dos solos en la pieza.

e s p a r c i m i e n t o n o c t u r n o

Has llenado mis soledades durante tantas noches de luna, tantas tardes de calor, tantas mañanas de sol.
A cambio he llenado tu rutina de tentación, estimulándote con todo lo prohibido, con secretos deseos latentes, lejos del tu que eres a diario, del hijo ejemplar, hermano perfecto, novio ideal.
Le doy adrenalina a tu vida aburridamente perfecta haciendo aflorar todas esas ansias que fluyen cuando no existe más que tu y yo, en las eternas noches de confidencias y juegos, de extasis y deleites distantes, que terminan cuando apagas el computador y vuelves a tu intachable y ejemplar realidad lejos de pendejas buenas pa'l webeo, que te revolucionan las hormonas, que te mueven el piso y que te abren los ojos intentando que veas que el mundo te ofrece mucho más que tu pequeño círculo moralmente correcto.
Como sea, tu lo sabes, siempre lo has sabido, me tienes así, desnudándome, mientras tu dudas en hacerlo (me gusta que dudes). Sé que no lograré que te saques todo, pero me estimula saber que a veces soy capaz de que algo de tu ropa caiga. Si lo lograra un día, perderías tu encanto de niño bien que tanto me gusta. Sin embargo, si quieres que el juego siga, tendrás que darme algo. Poco si quieres (solo por ser tu), pero algo.

23 de abril de 2009

escritora compuLsiva

Hoy siento tantas ganas de decir infinitas cosas, de contar mi vida, de explicar el porqué, de que entiendas lo que siento, de que conozcas a la mujer que hay detrás de esa niña mal criada.
Hoy quiero escribirte a ti, que no te gusta que te escriba, contarte que siento que te alejas y te alejo, que tu ausencia y la distancia y el tiempo hacen lo suyo, que ya me acostumbré a no tenerte, a no escucharte, a no saber de ti y que odio que esto pase, también quiero escribirle a él, que todos los días me atormenta con su presencia, que me ofende y me tienta con sus miradas, con sus palabras, con sus manos, con su espalda, con sus rodillas, que mira el cielo conmigo sin romper ese silencio incómodo y cómplice. Quiero escribirle a mi padre, decirle cuánto lo admiro y cuanto odio su incapacidad de reconocer los errores que comete, quiero escribirle a mi madre para agradecerle que a los 15 años me regalara ese libro de poesías, que siempre vuelvo a releer. Quiero escribir sobre esa película que me ronda, que me llegó al corazón entre versos de Benedetti, Gelmán y Girondo que repito en silencio mientras viajo en el metro, que se quedó en mi retina con esas imágenes del Buenos Aires nostálgico, del Buenos Aires bohemio y poeta, artista y romántico, cesante y prostíbulo, que me hace pensar en que quizás yo también busco "al que vuela", que entre boleros me recuerda esa vez en que fuiste tu quien presionó el botón del velador, por no ser yo la que volaba.
Quiero escribir. Quiero escribirme a mi misma, a la que fui, contarle que quizás no seré lo que esperaba ser, que mi vida y mis sueños serán distintos, que las caidas duelen y dejan marcas, pero que es necesario, que hay que ser capaz de afrontar ciertas cosas, que nadie es imprescindible, que puedes ser feliz. Quiero escribirle a la que seré, que no se olvide nunca de los sueños de la de hoy, de los ideales, de lo que la hace ser distinta, que no se convierta en una mujer fungible, que no haga de su vida lo que los demás consideran que tiene que ser. Que no viva la vida que otros quieran que viva. Que tenga recuerdos, pero que no viva por ellos ni de ellos.
Quiero escribirle a la de hoy, a la que está entre la alegría y la tristeza, a la que se rie y llora a la vez, a la que está llena de sueños y proyectos y preguntas y dudas, a la que todo lo sabe y no sabe nada. Solo tengo para decirle que simplemente cierre los ojos, respire profundo y sonría. Las respuestas llegarán solas.

Quiero escribir, quiero escribir, quiero escribir.

Lamentablemente hoy, no hay quien me lea.

12 de abril de 2009

El principio ha dado a luz el final
Todo continuará igual
Las sonrisas gastadas
El interés interesado
Las preguntas de piedra en piedra
Las gesticulaciones que remedan amor
Todo continuará igual

Pero mis brazos insisten en abrazar al mundo
porque aún no les enseñaron
que ya es demasiado tarde.

Alejandra Pizarnik ♥


Las mujeres que viven en mí afloran a cada instante cuando estoy contigo y cuando no estás.
Cuando me dejas a la deriva, quitándome sin piedad lo que me entregas.
Cuando la gélida noche me trae todo lo vivido.
Cuando tu ausencia es tu peor rival.
Cuando tu mismo eres el oponente que más te acecha
y yo soy la testigo de las batallas que inconcientemente disputas con el tu que no me gusta.
Con el tu que no quiero conmigo, con el tu tan igual a tantos otros.
Supongo que una de las yo es la peor rival de esta que soy yo.